domingo, 25 de noviembre de 2012

Las funciones de Propp o cómo estructurar un cuento

Buceando por la red, me he encontrado con este artículo que firma Jaime Servera y que creo que puede ser de nuestro interés (digo nuestro, porque a mí personalmente me ha resultado muy interesante). Este artículo se llama CÓMO ESTRUCTURAR UN CUENTO y está extraído de la web www.aficioning.com

Cómo estructurar un cuento

Las funciones de Propp.

Vladímir Yákovlevich Propp analizó los componentes básicos de los cuentos populares rusos con el fin de identificar sus elementos narrativos irreducibles más simples. Consiguió identificar las piezas básicas que componen la estructura de un cuento (y que se repiten de forma sistemática en este género narrativo) así como los agentes o personajes principales de la historia que llevan a cabo estas funciones o son influidos por ellas.
En su estudio reveló una serie de puntos recurrentes que creaban una estructura constante en todas estas narraciones populares.
Estos puntos son lo que se conocen como «las funciones de Propp» y son el armazón en el que se basan los llamados cuentos fantásticos o maravillosos. Así pues, la teoría de Propp surge del análisis estructural de la morfología de los cuentos.
Propp identificó un total de 31 funciones que, atendiendo a la estructura clásica de una narración (planteamiento, nudo y desenlace) presentamos a continuación.

Funciones de planteamiento.

El planteamiento equivale a la introducción. Aquí pondremos al lector en situación. Le explicaremos quién es quién y cuál es el punto de partida (qué ocurrió, ocurre u ocurrirá que desencadena el resto de la historia). Es algo así como explicar el problema al que se enfrentará el héroe.
  • Alejamiento. Uno de los miembros de la familia se aleja.
  • Prohibición. Recae una prohibición sobre el héroe.
  • Transgresión. La prohibición es transgredida.
  • Interrogatorio. El villano intenta obtener noticias o entra en contacto con el héroe.
  • Información. El villano recibe información sobre la víctima.
  • Engaño. El villano intenta engañar a su víctima para apoderarse de él o de sus bienes.

Funciones de nudo.

En el nudo desarrollaremos la historia. Veremos las relaciones entre los personajes y explicaremos qué llave a cada uno a actuar como actúa. Es algo así como contar las peripecias del héroe en su lucha por solucionar el problema.
  • Complicidad. La víctima se deja engañar y ayuda así al villano a su pesar.
  • Fechoría o carencia. El villano causa algún perjuicio a uno de los miembros de la familia, o bien algo le falta a uno de los miembros de la familia.
  • Mediación. La fechoría es hecha pública, se le formula al héroe una petición u orden, se le permite o se le obliga a marchar.
  • Aceptación. El héroe decide partir.
  • Partida. El héroe se marcha.
  • Prueba. El donante somete al héroe a una prueba que le prepara para la recepción de una ayuda mágica.
  • Reacción del héroe. El héroe supera o falla la prueba.
  • Regalo. El héroe recibe un objeto mágico.
  • Viaje. El héroe es conducido a otro reino, donde se halla el objeto de su búsqueda.
  • Lucha. El héroe y el villano se enfrentan en combate directo.
  • Marca. El héroe queda marcado.

Funciones de desenlace.

En el desenlace todo llega a su fin, todo se resuelve de un modo u otro. Aquí contaremos el resultado final de las acciones emprendidas por el héroe. Contaremos cómo acabó todo y qué sucedió después de que el héroe solucionara el problema.
  • Victoria. El héroe derrota al villano.
  • Enmienda. La fechoría inicial es reparada.
  • Regreso. El héroe regresa.
  • Persecución. El héroe es perseguido.
  • Socorro. El héroe es auxiliado.
  • Llegada de incógnito. El héroe llega de incógnito a su casa o a otra comarca, sin ser reconocido.
  • Fingimiento. Un falso héroe reivindica los logros que no le corresponden.
  • Tarea difícil. Se propone al héroe una difícil misión.
  • Cumplimiento. El héroe lleva a cabo la difícil misión.
  • Reconocimiento. El héroe es reconocido.
  • Desenmascaramiento. El falso héroe queda en evidencia.
  • Transfiguración. El héroe recibe una nueva apariencia.
  • Castigo. El villano es castigado.
  • Boda. El héroe se casa y asciende al trono.

Los personajes implicados.

Propp también estudió los personajes de los cuentos populares rusos, ya que las funciones mencionadas se sustentan o son llevadas a cabo por estos personajes. Así, Propp estableció que en los cuentos maravillosos participaban estos siete protagonistas o personajes.
  • Héroe. Personaje que realiza o protagoniza la acción.
  • Bien amado o deseado. Lo que mueve al héroe tanto por deseo como por rechazo. Puede ser una persona (una princesa), un objeto (un anillo) o un ideal (libertad).
  • Donante. Es quien atribuye o asigna el bien deseado.
  • Mandatario. Es el que impulsa al héroe a actuar. Puede ser una situación, una idea, un objeto o una persona.
  • Ayudante o auxiliar. Es lo que favorece la acción del héroe. Puede ser una persona, situación u objeto (normalmente de características mágicas).
  • Villano o agresor. Es el antihéroe. Es quien interfiere en la acción del héroe. Es el obstáculo y puede ser persona, situación o cosa.
  • Falso héroe. Es quien se hace pasar por el héroe y usurpa su lugar, reclamando el reconocimiento que no es suyo.

Consejos para su uso.

Sin duda las funciones de Propp le serán de gran ayuda, tanto si escribe usted un cuento fantástico como si se desenvuelve en cualquier otro género. Sin embargo debe tener presente lo siguiente para no arruinar su narración:
  • Nunca utilice todas las funciones de Propp en una misma narración. Mi consejo: elija una (dos máximo) de la fase de planteamiento, tres (cinco máximo) de la etapa de nudo, y dos o tres de la etapa de desenlace.
  • Con elegir adecuadamente los actores o personajes puede crear gran variedad. Por ejemplo, el protagonista o héroe no tiene porqué ser humano (¿qué tal un ogro llamado Shrek?), el bien deseado no tiene por qué ser algo bueno y deseado, puede ser algo malo que haya que destruir (¿qué tal el anillo de poder?)… ¿ve cómo funciona?
Aunque dos casas estén hechas de los mismos materiales y tengan la misma estructura, no tiene que ser idénticas para que usted reconozca dónde está la cocina y dónde el cuarto de baño. De este modo, su cuento contará con los elementos necesarios para poder ser un cuento como tal, pero no por ello debe ser algo típico y tópico o, peor aún, estar exesivamente recargado de teoría.
Como en toda receta, aquí tiene sus condimentos, mézclelos al gusto pero no los use todos o arruinará el plato.

Un saludo,
Jaime Servera.


Tras esto os propongo un ejercicio de mi maestro y amigo José Cañas Torregrosa del que podéis encontrar algunos de sus libros publicados en la bibliografía de este blog. Este ejercicio ha sido extraído de las FICHAS DE CREATIVIDAD LITERARIA del blog internautasgenil y tiene por título PROPPIANDO

PROPPIANDO 

Conocidas ya las aportaciones de Propp y las funciones que se dan en los cuentos (tal y como analiza en su libro “Morfología del Cuento”) haremos una última práctica que puede resultar altamente productiva y gratificante –no solo por la creatividad sino por el desarrollo colectivo de la misma-.
Dividimos a la clase en trece grupos (bien podría ser por parejas; si no es así, podemos hacer repetir a algún grupo hasta cubrir los trece).
· El primer grupo elige y describe a un personaje que será el héroe de la narración – un mendigo, un torero, un maestro, un alumno… -
· El segundo grupo piensa en un deseo, algo que le falta a ese personaje y cuya satisfacción del mismo, lo hará feliz (por ejemplo, volverse invisible)
· El tercer grupo cuenta los consejos y advertencias que recibe el héroe para ser feliz. Las puede recibir de una viejecita, de un sueño, de un jubilado..
· El cuarto grupo narra el momento cumbre del cuento: el momento en que el héroe decide marchar hacia la aventura.
· El quinto grupo desarrolla el momento el encuentro con el amigo, con el ayudante por excelencia, con quien es muy posible que siga avanzando en la aventura iniciada.
· El sexto grupo cuenta como el héroe presiente ya la amenaza, la dificultad, la prueba que tendrá que superar.
· El séptimo grupo se dedica a describir el lugar al que, finalmente, ha llegado nuestro héroe.
· El octavo grupo introduce al “malo”, es decir, al antagonista, su adversario que vive, lógicamente, en el lugar al que ha llegado nuestro héroe. La manera de introducirlo consistirá en describirlo con todo lujo de señales.
· El noveno grupo toca el tema del desconsuelo, porque el héroe, en un primer enfrentamiento con el enemigo, sufre su primer fracaso –del que puede aprender mucho, obteniendo sabias reflexiones-.
· El décimo grupo, en su intervención narrativa, hará que el amigo del que habló el grupo quinto, ayude al héroe y lo saque del problema en que se encuentra metido
· En el decimoprimero grupo se tratará la parte más épica y beneficiosa para el héroe puesto que de nuevo, en otro enfrentamiento, el héroe –lleno de bravura y ganas- vence al antagonista, consiguiendo aquello que dio sentido a su aventura.
· El duodécimo grupo intentará prolonga la aventura hasta el límite (por ejemplo, cuando el héroe cree haberse librado para siempre de su enemigo, surgen los aliados de éste, continuándose los enfrentamientos).
· El decimotercer grupo se decide, obviamente, a poner fin a la historia.

José Cañas Torregrosa

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